Lamentablemente el veranillo del mes de octubre que hemos tenido hasta ahora llega ya a su fin y el “general invierno” hace su puesta de largo de golpe y sin avisar, haciendo que salir de casa para ir al gimnasio sea algo extremadamente difícil si no tenemos ninguna motivación. Lo que vengo a contarte son 5 consejos para motivarte a salir de tu calentita y acogedora morada y lanzarte a la gélida calle para ir hacia el gimnasio y entrenarte.
- Ve acompañado. ¿Cuántas veces hemos hecho algo que en ese momento ni nos lo habríamos planteado de no ser porque nos acompañaba alguien? Si adaptamos la componente social al entrenamiento en el gimnasio nos dará un aliciente perfecto para ir a entrenar. Si sabemos que hemos quedado con nuestro amigo o amiga para entrenar y que además podremos hablar, entrenar juntos, tomarnos un café después del entrenamiento, etcétera… ya no se nos hará tan duro abandonar el sofá y la manta para disfrutar de una tarde de actividad física en el gimnasi
- Aliméntate de energía. Cuando no tenemos ganas de entrenar es bueno ayudarnos un poco con nuestra alimentación. Justo antes haz una comida llena de energía pero que a la vez sea ligera para que así te comas el mundo después. Es muy bueno después de una comida ligera un aporte alimenticio que active un poco tu metabolismo, como una buena taza de té o de café, que además de darte ese “puntito” extra de motivación que te faltaba, son muy buenos diuréticos y ayudarán a tu cuerpo a depurarse.
- Cárgate de buena música. Si no tienes la suerte de poder ir con alguien a entrenar te propongo una cosa: crea tu propia lista de reproducción para ponértela conforme salgas de casa. No hay nada mejor que tus canciones favoritas para que tu cerebro olvide lo que va a hacer y se ponga en marcha de una manera espectacular. Si acudes a entrenar en coche, graba lo mismo en un Cd para poder escucharlo mientras te diriges al gimnasio.
- Habla con tu monitor para que varíe tu plan de entrenamiento. Muchas veces sabemos lo que tenemos que hacer y llevamos demasiado tiempo haciendo lo mismo y ya nos aburre. Acércate al monitor y habla con él sobre tus objetivos actuales, coméntale tu evolución y pídele que te renueve tu rutina de ejercicios periódicamente, así siempre tendrás la motivación de que tu entrenamiento cambia cada mes y de que vas a tener nuevos objetivos para poder superarte.
- Prueba todos los servicios que te ofrece el gimnasio. Hay muchísima gente que es socia de un gimnasio enorme, con infinidad de clases colectivas y unas tremendas instalaciones y únicamente acude a la sala de pesas y nada más. Si entrenas en un gran gimnasio disfruta de todas las actividades que te ofrece, acude a sus clases colectivas, disfruta de una sesión en la piscina o regálate un circuito SPA después de entrenar, tu cuerpo te lo agradecerá y hará que te vuelvas a “enamorar” de ir al gimnasio, aunque fuera llueva o haga frío.





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