Tras la demanda a Reebok, ahora le toca el turno a Sketchers. Esta ha sido acusada por las autoridades estadounidensas de publicidad engañosa por exagerar sobre los efectos Tonificantes de sus zapatillas Shape-Ups.
Sketchers ha optado por tirar de billetera y tendrá que pagar la suma de 40 millones de dólares además de aceptar las devoluciones que el consumidor decida hacer, aunque el portavoz de la marca insiste en que “nunca hubo intención de engañar”.
A Reebok se le reprochó que no aportara pruebas de que sus productos hicieran lo que prometían en sus anuncios, del mismo modo se le ha avisado a Sketchers, pero este último ha dicho “no son necesarias pruebas, las ventas hablan por si solas”.





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